“(DES)LEGITIMIDAD DEL ESTADO”.

En esta primera parte del trabajo, expondré a los dos autores propuestos a tratar en la asignatura, Thomas Hobbes y Jean Jacques Rousseau, tratando de hacer un análisis crítico de sus textos, para compararlos a continuación con parte de la teoría sobre la Revolución Social de Mijail Bakunin.

Añadir de antemano, que difiero con los principios de la citación pues hacen referencia a la propiedad intelectual, cosa de la cual no estoy de acuerdo en ciertos aspectos, así que cómo el trabajo debe de atenderse a las normas académicas preestablecidas en la asignatura, quería expresar que no es mi intención copiar ni hacer un uso inadecuado de las teorías de los distintos autores ni apropiarmelas cómo a mías. Si no soy capaz de normativizar la escritura de mi texto bajo estos criterios, me gustaría que se me tuviese en cuenta mi opinión y que no fue mi intención desprestigiar el trabajo de los autores tratados.

Hobbes, “De las causas, generación y definición de un Estado”.

Hobbes empieza el texto con unas frases que podrían sintetizarse en “ los hombres que aman la libertad y el dominio sobre los demás, buscan acabar con la condición de guerra, qué es el fruto de la falta de una autoridad máxima que sea capaz de controlar la misma naturaleza humana.”

Para poder hablar sobre esto, hay que entender el clima en el cuál se desarrolló Hobbes, un clima de guerra constante entre Inglaterra y España, el miedo, conforme ya diremos más hacia adelante, es una de las bases sobre las cuales trata de argumentar la necesidad de esta máxima autoridad que gobierne a los hombres. Tiempos en los que la conflictividad social entre grandes territorios estaba en auge, un control ejercido por la Iglesia a lo largo de toda Europa y demás, hizo que Thomas creara algo que podría entenderse cómo a la “Teoría del Poder mediante el Miedo (Estado)”.

“Teoría del Poder mediante el Miedo (Estado)”.

Para entender esta postulación del autor, habría que exponer primeramente su concepción de la naturaleza humana: el hombre genera conflictos bélicos (guerra), por sus propias pasiones, cuándo no hay una autoridad mayor que él mismo que por temor al castigo, le haga dejar de pretender hacerla. Por este motivo, Hobbes clasifica al ser humano cómo a un ser incapaz de gobernarse por sí mismo, que por tanto su naturaleza le incita a ser envidioso y a odiar, a dominar a los demás hombres (sus congéneres, aunque Hobbes no considera a todo ser humano cómo a un igual, clasifica a las personas que han de gobernar mediante el miedo en un nivel social por encima de los que no deben o no saben gobernar así). Por esta postulación, Hobbes trata de legitimar la necesidad de la existencia de un Estado, que consolide la figura de poder en un ente que sea capaz de regir la sociedad, ya que la multitud en desacuerdo, sin Estado son incapaces de organizarse entre ellos, por tanto serán conquistados por otra que sí que lo está.

Las leyes de la naturaleza: justicia, equidad, modestia, piedad, en resumen “haz a otros lo que quieras que otros hagan para ti”, se entienden cómo a un antes y a un después, es decir, estas leyes naturales antes de la existencia de un Estado, no existen, pues son derivadas todas de la causa de la máxima de haz lo que quieras que te hagan. Si no hay nada a lo que temer, todo está permitido, por tanto la guerra perdura.

Así vemos cómo mediante la estructuración de la naturaleza humana, según parámetros negativos, se argumenta que la única vía para consolidar la paz social es delegando la voluntad de la multitud en otras personas que administren esta voluntad individual según crean conveniente para que esta idealización de la paz perdure. Hecho esto, la multitud pasa a ser un ESTADO (latín CIVITAS). Se crea así pues una concepción inmaterial de lo material: el Estado cómo a ente organizativo perdurable en el método de la abstracción social (luego explicaremos los dos conductos por los cuáles se legitima esta concepción), unido por la totalidad de la voluntad de la multitud: “un LEVIATÁN, un DIOS MORTAL al cuál temer (factor de los elementos físicos/materiales de gobierno) bajo la garantía de paz y justicia de un DIOS INMORTAL (elementos del Estado que se ven reflejados por una conciencia social o una aceptación política, él lo llama pacto social, yo lo llamaría después de leer a Bakunin relación de causa-poder-necesidad) ”.

El Leviatán sería el Estado absoluto, en esta figuración vemos cómo Hobbes trata de argumentar que la naturaleza humana es el problema de todas estas malas relaciones, por ello trata de resolverlo con la argumentación de un sistema absolutista, respondiendo a que la política (al menos la opinión política directa) en aquella época estaba reservada para unas pocas personas, se puede entender el por qué de esto, es decir, Hobbes que se relacionaba no entre las personas que pudiesen estar más necesitadas, sino en una especie de aristocracia intelectual, nobleza-burguesía, podríamos decir que elaboró la teoría para que las personas que él creía que debían de gobernar pudieran establecer un cambio del poder y derivar parte  del poder eclesiástico en esta concepción de la joven burguesía europea, o a lo sumo, conforme se vería años más tarde, en monarcas imbuidos por la educación burguesa en una concentración de poder absolutista.

Dicho esto terminaré explicando cómo el “pacto social” o este sometimiento por necesidad de la multitud forma el Estado. `El “pacto social” establece la relación entre SOBERANO (con poder soberano) y sus ´SUBDITOS. Este PODER SOBERANO se alcanza por dos conductos y conforma dos clases de Estado:

1.Por tradición: así viene a ser dado por los padres de nuestros padre (que tienen el poder para destruirnos si no nos sometemos). Esto a través del “pacto social” conformaría el ESTADO POR ADQUISICIÓN (por herencia).

  1. Por confianza para ser protegidos. Esta tesis conformaría el ESTADO POLÍTICO// ESTADO POR INSTITUCIÓN.´

Si hay que sacar alguna conclusión de lo aquí expuesto del texto de Hobbes, es que el Miedo es la opción que se le da a la multitud, generando una relación de necesidad del poder por parte de ésta, para poder sobrevivir. A su vez esta teoría se desmonta sobre sí misma (aunque se podría extrapolar estos argumentos a la actualidad), pues las personas que causaban esta necesidad y la legitimaban, eran las mismas personas que o estaban al servicio de las entidades y demás instituciones que directamente ocasionaban la guerra por sus propios intereses particulares, o eran estas personas las que regían el sistema, las guerras y generaban este discurso político. Por tanto es un discurso basado en la hipocresía, el Poder Autoritario (poder que permite imperar una o unas pocas voluntades sobre las de la gran mayoría de la multitud), que tras años de su implantación vería desembocado sus frutos en la concepción de la sociedad de clases, los “súbditos” unidos bajo una necesidad de acabar con su propia necesidad de ese poder, para garantizar su propio bienestar. Podemos observar cómo el pueblo a través de los siglos, trataría de emanciparse, utilizando cómo a método de expansión social del discurso la propaganda, y esta lucha se vería reflejada sobre todo en los distintos movimientos sociales del siglo pasado. No pongo de ejemplo la Revolución Francesa, porque simplemente veo una toma de Poder, un intercambio de las relaciones jerárquicas, no  una revolución social en sí. Se usó a la multitud, junto con su rabia y descontentamiento popular para establecer un nuevo pacto de sumisión social bajo la promesa de una “sociedad mejor para todos”, ahí es dónde de verdad se pueden ver las auténticas postulaciones de Hobbes, en el establecimiento de la perduración de derechos bajo unas pocas personas que puedan gobernar mediante el miedo a la multitud y garantizar los privilegios de quiénes tienen el poder de gobernar.

Rousseau, “Contrato Social” Libro I .

Dado que hay un límite de hojas para el trabajo, en la exposición de Rousseau, trataré sólo algunas partes.

“Capítulo IV. De la esclavitud”.

Dice así Rousseau “puesto que ningún hombre tiene autoridad natural sobre su semejante, y puesto que la fuerza no produce ningún derecho, quedan, pues, las convenciones como base de toda autoridad legítima entre los hombres”.

En este enunciado, Rousseau delimita enormemente el sentido que Hobbes le da a la naturaleza humana, así pues delegitima en parte el que los hombres tengan esa naturaleza tan cruel y combativa, pues eso parece que conferiese un cierto grado de derecho natural, por tanto tampoco observa la conquista mediante la fuerza cómo a un elemento que legitime la opción del Estado, ni lo ve necesario para tener que establecer el Estado, sino que son las  convenciones, los pactos entres hombres los que legitiman una autoridad política, la aceptación

social podría decirse. En esta parte se puede observar la gran importancia que tiene esto para tratar de establecer un orden social no clasista en el mundo, pues si la “autoridad del poder” es basada en la convención social y no en el miedo o la imposición, requerirá un trato más horizontal en la toma de decisiones para conformar una nueva sociedad más justa.

“La guerra es una relación de Estado a Estado, y los particulares son enemigos, sólo accidentalmente, son soldados (no ciudadanos) y no como a miembros de la patria si no cómo a sus defensores. Cada Estado sólo puede tener por enemigos a otros Estados y no hombres, dado que entre cosas de diversas naturalezas no se puede establecer ninguna relación verdadera.”

Atendiéndonos a esto podemos argumentar, también después de haber leído a Bakunin que, la concepción de una clase social, una multitud que no entienda de fronteras, puede permitir evitar las guerras (y no el miedo), que son en sí, intereses privados de unas pocas personas generalmente por los “bienes inmuebles o patrimoniales”. Es decir que son las figuras del soberano, las que dictan la voluntad que la multitud (conformada en pueblo a través del pacto social, según Rousseau) les ha confiado en pro de una vida mejor, vayan a la guerra y se conviertan en soldados sin quererlo, única y exclusivamente por un abuso de poder, legitimado por la relación de causa-necesidad, por tanto sigue siendo una contradicción que el Estado siga existiendo porque parte de la naturaleza de conquista y expansión del ser humano, por el contrario de limitarse y condicionarse, se desata en cuánto accede al poder. Al ser la figura del Estado, una consolidación del Poder, facilitará que las naturalezas humanas más atroces y destructivas para el propio ser humano, rijan las voluntades de un pueblo y eso lo convierte en ilegítimo, porque ninguna autoridad es legitimada por la fuerza, sino por el pacto o la aceptación social, crítica y consciente.

“Capítulo VI. Del pacto social”.

Segunda cláusula del pacto social:

“2.- Si después de la enajenación (pasar a otro la propiedad u derecho sobre algo), quedan derechos particulares, el estado de naturaleza subsistiría y la asociación se volvería necesariamente tiránica o vana.”

En esta frase de Rousseau, entra en juego el concepto de autoritarismo que tiene Bakunin y el por qué se escinden los marxistas y los anarquistas en la 1ª Internacional, pues los anarquistas rechazan toda clase de autoritarismo, por residir en él la “voluntad dominativa”, es decir los intereses de unas pocas personas que tratarán de reducir a la sociedad bajo su gobierno autoritario, así pues se refleja en el autoritarismo la permanencia del idealismo como a método de sumisión, entre seres iguales en derechos, pero no en poderes. Al tener una idea particular y querer llevarla a la práctica por lo material surge parte de la base del marxismo y que Bakunin

rechaza. Lo material nos une. Por tanto en conclusión al análisis de la frase, se puede extraer que de nada sirve enajenarse hasta que la decisión sobre lo que al propio individuo concierne quede en manos de otra persona, por tanto la existencia de un Estado siempre será para que esta enajenación total se pueda dar, a su vez esto será gran parte de la causa de la “Inactividad Social” que expone Mijail.

Tercera cláusula del pacto social y un poco más:

“3.- Dándose cada cual a todos, no se da a nadie y cómo no hay ningún asociado sobre el que no se adquiere el mismo derecho que uno le otorga sobre uno mismo, se gana el equivalente de todo lo que se pierde y más fuerza para conservar lo que se tiene.”

Si se aparta del pacto social lo que no pertenece a su esencia: “Cada uno de nosotros pone en común su persona y todo su poder bajo la suprema dirección de la voluntad general; y nosotros

recibimos corporativamente a cada miembro como parte indivisible del todo:”

En el párrafo de la tercera cláusula, se podría entender esa parte del pacto social cómo al establecimiento de una relación social mutua, que permita al ser humano desenvolverse en su totalidad, facilitando un grado de libertad que es concebido por todas las personas del pacto. Para Bakunin este establecimiento de pacto social es muy importante pues es lo que puede llevar a la clase obrera o a la clase oprimida a su emancipación y a la Revolución Social, si hablásemos de Hobbes, sería el método que tienen de pactar las personas que conforman el Poder mediante el Estado, para controlar y gobernar a la multitud bajo sus intereses particulares. Depende del concepto de libertad y de la naturaleza humana que se tenga, más positiva o más negativa, esto se puede entender de una forma u de otra.

En la segunda parte del texto, se nota claramente la connotación autoritaria en las palabras “suprema” e “indivisible”. Es ahí dónde se conforma el sentido de Partido Único (propio del nacional-socialismo o del comunismo leninista y stalinista), aunque si se omiten las dos palabras entrecomilladas, se gana en el sentido de libertad anarquista (por no tener connotaciones autoritarias).

“En el mismo instante, en lugar de la persona particular de cada contratantem este acto de asociación produce un cuerpo moral y colectivo, compuesto por tantos miembros como votos tiene la asamblea, el cual recibe de este mismo acto su unidad, su `yo´ común, su vida y su voluntad. Esta persona pública que se forma de este modo por la unión de todas las demás tomaba en otro tiempo el nombre de `Ciudad´, ahora el de `República´ o `cuerpo político´, al cual sus miembros llaman Èstado´cuando es pasivo, `Soberano´cuando es activo, `Poder´al compararlo con otros semejantes. Respecto a los asociados, toman colectivamente el nombre de `Pueblo´, y en particular se llaman `Ciudadanos´como partícipes en la autoridad soberana, y `Súbditos´ en cuánto sometidos a las leyes del Estado.”

Bien pues en este fragmento podemos observar cómo Rousseau, nombra los distintos factores conceptuales que basan un Estado y lo tratan de consolidar mediante su impacto en los social, en lo cotidiano, conformándolos cómo a Tradición a lo largo del tiempo. Esta teoría coge la base en estos nombres porque:

-Delegan en una autoridad máxima institucional el pacto social, establecen un pacto consensuado que permite el institucionalizamiento de lo que a través de Bakunin podríamos denominar los órganos horizontales. Así pues, Mijail sí que adopta la concepción de “Pueblo” con lo que respecta a una determinada asociación mayoritaria de individuos, que queda fijada en el pacto social, “el uno con lo suyo para todos”, y así pasa a formar parte de un nuevo sentido colectivo y moral. El problema viene a ser dado en qué se recae en la “administración” o la gestión por el bienestar del pueblo mediante entidades particulares, que rigen este sentido colectivo según su propio ideal social, es decir, se establece una delegación voluntaria de la voluntad que otorga el pacto social formado por el “Pueblo”, a unas pocas personas que representan el todo, así se instaura (con el tiempo, como todo buen proceso legitimador) un gobierno tiránico, mediante la doble delegación del pacto social de las individualidades que forman la multitud.

Esto se da primeramente en establecer la voluntad del pacto social, un hecho que conllega la eliminación de parte de la noción de individualidad (se elimina el personalismo a grandes rasgos) y a continuación en delegar esa voluntad colectiva en una gestión de la realidad social, que no es que tienda a corromperse, es que la segunda parte (la delegación del “Pueblo” en algún órgano particular e individualizado) terminará con el tiempo, sirviendo a un idealismo, en muchos casos personalizado, así tendremos un gobierno despótico de unos pocos individuos y no de uno sólo.

Esta es la forma que tiene el “Poder Autoritario” de sobrevivir, enmascararse en el idealismo social de tal modo que parezca pertenecer al “Pueblo” sin ser el “Pueblo” quién lo gestione y lo administre directa y totalmente.

Sintetizando parte de las últimas cosas enunciadas y expuestas, la delegación de la Voluntad se encaja en dos partes: la primera sería socialmente muy buena, pues se gana en libertad social aunque se pierde en libertad individual (para Bakunin eso se ve reflejado no en la pérdida de libertad individual, sino en el abandono en parte de la animalidad humana), la segunda deja de ser socialmente buena para pasar a ser particularmente buena (es decir para atender a las necesidades de unas pocas personas).

“Capítulo VII. Del soberano”.

“Al no estar formado el soberano más que por los particulares que lo componen, no tiene ni puede tener interés contrario al suyo; por consiguiente, el poder soberano no tiene ninguna necesidad de garantía respecto a los súbditos, porque es imposible que el cuerpo quiera perjudicar a todos sus miembros, y luego veremos que no puede perjudicar a ninguno en particular. El soberano, por el solo hecho de serlo, es siempre todo lo que debe ser.”

Bien pues, para entender este fragmento de Rousseau, analizándolo según los argumentos de Bakunin podremos decir que Mijail criticará esta postulación, indicando que la realidad no es así. A través de la Delegación de la Voluntad del Pueblo en la conformación del Estado, se predispone de una Inactividad Social que favorecerá la gestión de lo público para con un fin, o interés particular, por y para personas particulares. Es decir, aquí podría observarse cómo en la época en la que Rousseau escribía esto, la burguesía empezaba a expandirse por el contexto europeo, como a nueva clase social que buscaba el gobierno. Rousseau, formando parte desde su nacimiento de esta nueva concepción de clase social, aún no definida, trató de legitimar la figura del Estado, al igual que muchos de sus congéneres también trataron de hacerlo, con lo cuál podemos observar según nuestros conocimientos básicos de historia, que la búsqueda del afianzamiento de la burguesía cómo a la clase dominante era muy activa.

“Para que el Pacto Social funcione, se necesita de un compromiso, es decir, la voluntad de los demás de que quién rehuse obedecer a la voluntad general, será obligado a todo ello por el cuerpo.”

En estas últimas frases escritas, reside la definición de Autoridad o de Autoritarismo que Bakunin rechazará, porque según él en “Dios y el Estado: mi libertad reside en poder decir que no a lo que considero injusto” (Antiautoritarismo), por tanto en el mismo momento en el que se desafía la voluntad general se estará castigando esta conducta, promoviendo así la Inactividad Social, uno de los grandes problemas que impiden parte de la realización de la Revolución Social que Bakunin propone.

“Capítulo VII. Del estado civil.”

“El paso del estado de naturaleza al estado civil, produce en el hombre un cambio notable: se sustituye en su conducta el instinto por la justicia, y dando a sus acciones la moralidad que les faltaba antes.”

En esta parte Rousseau pretende hacernos ver que el hombre no se rige por sus aspiraciones o ambiciones naturales, se rige por la justicia cuando convive en sociedad. Dónde no hay sociedad, no hay moral, ni valores sociales propicios de las relaciones humanas. Es decir, el humano en sociedad deja de regirse por la ley natural de la supervivencia, que es propia de un grado alto de animalidad en el comportamiento humano.

Podremos decir entonces según Rousseau que, sin sociedad, sin el pacto social que conforma el pueblo, no hay moral, por tanto los humanos rigen su conducta por el instinto, con el fin de hallar la supervivencia. Cuándo se establece el pacto social, se conforma el sentido de sociedad, de pueblo, por tanto también se halla en este hecho la moral, así los humanos pueden regirse por la justicia, tratando de encontrar la supervivencia, aunque esta supervivencia se resume en la voluntad de querer vivir bien y en paz.

Con todo esto dicho, Jacques trata de justificar la necesidad de la conformación de un pacto social que le de sentido a la concepción de pueblo. Mediante esto, se consigue que las personas se sientan identificadas con eso que consideran pueblo, a sus semejantes, y dejen de

regirse por sus impulsos físicos, propios de un animal y se rijan por el derecho y el deber, condicionados por la moral. El ser humano pierde por tanto en Libertad Natural (el límite de esta son las fuerzas del individuo), pero gana en Libertad Civil(esta clase de libertad limita la anterior pero atendiendo a un fin que atiende a la multitud conformada en pueblo). La Libertad Civil es una Libertad Moral, porque eres consciente de que esta Libertad Civil, elegida por el mismo individuo, sitúa el marco social de obedecer a las leyes preescritas entre el pueblo, y dejar los apetitos propios de lado.

“Capítulo IX. Del dominio real.”

“Base a todo el sistema social: en lugar de destruir la igualdad natural, el pacto fundamental substituye, por el contrario, por una igualdad moral y legitima lo que la naturaleza pudo poner en desigualdad física, entre los hombres, y que, pudiendo ser desiguales en fuerza o en genio, se vuelven todos iguales por convención y de derecho.”

Si Rousseau nos dice esto al final del capítulo IX, entenderemos que, se podría decir que los Estados actuales al haberse consolidado por el paso del tiempo como a derecho natural, sus desigualdades, como la extrema fuerza de la que son poseedores (fuerza física o militar), la agrupación de todos o la gran mayoría de los órganos sociales y demás, así pues hacen necesario un pacto social que deslegitime el poder del Estado y su figura representativa y otorgue al Pueblo, las auténticas necesidades sociales básicas y dignas que solamente podrán ser complacidas (con respecto a la multitud conformada cómo a Pueblo) cuándo el estado natural de las cosas (un estado que actualmente es natural y artificial, es decir son así simplemente por tradición, por el paso del tiempo) deje de tener un carácter estatalmente institucionalizado y substraiga de sí mismos, toda clase de autoritarismos. Por tanto concluyo que los gobiernos actuales no representan al pacto social sobre el que se constituyen, así pues

son débiles y por eso necesitan política del control de masas (Teoría del Poder mediante el Miedo), porque es parte de la esencia de todo Estado, el autoritarismo.

Mijail Bakunin, “Dios y el Estado”.

Para Bakunin, la naturaleza humana es muy distinta a la que tratan de establecer Hobbes y Rousseau. Las facultades humanas propiamente dichas según él son:

  1. La facultad de pensar.
  2. La facultad de la necesidad de rebelarse.

Combinando su acción progresiva, representan el factor de la potencia negativa, en el desenvolvimiento positivo de la Animalidad Humana y crean todo lo que constituye la humanidad en los hombres.

Esto quiere decir que, Bakunin ve mediante las causas negativas que establecen las relaciones

de autoridad entre los seres humanos, un factor negativo, cuya potencia desemboca en el acto de las facultades humanas, pensar y rebelarse.Todas estas cosas conforman la emancipación del ser humano. Un ser emancipado, según Bakunin es el ser humano separado de la animalidad y constituido como hombre, que ha comenzado su historia y su desenvolvimiento humano por un acto de desobediencia y de ciencia, es decir “rebeldía” y “pensamiento”.

Estos parámetros de clasificación de la emancipación humana, desembocan en la clasificación de las partes del desenvolvimiento humano:

  1. La ANIMALIDAD HUMANA, reflejada en la ECONOMÍA SOCIAL y PRIVADA.
  2. El PENSAMIENTO, reflejado en la CIENCIA.
  3. La REBELDÍA, reflejado en la búsqueda de la LIBERTAD.

Estos parámetros, conforman a su vez los principios de la Revolución Social (la herramienta mediante la cuál el ser humano puede emanciparse de sí mismo y no necesitar relaciones de poder autoritarias para poder sobrevivir y llevar una vida digna y en paz). La animalidad humana se refleja en las distintas economías, pues es en ellas dónde se permite al ser humano

hacer uso del poder de la ambición, de la conquista y de la expansión, por tanto hay que prestarle especial atención a este aspecto para que no corrompamos nuestra naturaleza humana. El pensamiento, cómo a método de emancipación, se ve reflejado en la ciencia, por método de la búsqueda progresiva de un mejoramiento del bienestar social. La rebeldía, es la metodología por la cuál, un ser humano oprimido buscará acceder a un mayor grado de libertad

material.

Bakunin no rechaza la Autoridad en sí misma, pues es consciente de que sin autoridad el mundo sería un caos, pero hay que explicar bien que entiende él por autoridad para entender mejor sus postulaciones. Mijail entiende por Autoridad, a una persona que acarrea experiencia en cierto ámbito, y que por tanto se le debe de prestar atención a su opinión. Es aquí dónde se critica al autoritarismo, Bakunin, que le da una gran importancia al pensamiento crítico en la humanidad, trata de lanzar el mensaje de que toda autoridad debe ser analizada críticamente y nunca tomada cómo a un ente del cuál se puede obtener una infinita verdad, esto sería una negación de la verdadera libertad natural humana, y caería en el mismo rol de someter la voluntad a un pensamiento que se considera superior, sin serlo este verdaderamente.

Enuncia también que “somos esclavos de las Leyes Naturales”, pues son las leyes que no nos dejan levitar o cosas por el estilo, aunque más apropiado sería hablar de limitaciones naturales que nos condicionan una manera de existir universal, pero no condicionan el por qué ni el cómo

de nuestras relaciones entre humanos, ni la política.

Así pues se podría sintetizar que: una mente crítica es el canal por el que deben de pasar todas las AUTORIDADES que nos rodean, y que puedan afectarnos a nosotros o a las personas que nos rodean de una manera o de otra. La conclusión más ismple que se puede extraer es: una AUTORIDAD NO ESTÁ NUNCA LEGITIMIDADA por ella misma, sino que son los propios individuos los que ejercen una crítica ante ésta y sus argumentos y lo deben de utilizar para garantizar la IGUALDAD entre los seres humanos, y así, no establecer relaciones de poder jerarquizadas ni autoritarias, pues se limitaría el derecho a la libertad individual cómo colectiva, hasta anularlo completamente. Por esta máxima Bakuninista, el Estado y Dios quedan deslegitimados, nadie puede imponer nada por mucho que se empeñe.

Estos enunciados de libertad sin ninguna relación de sometimiento, suelen ser malinterpretadas y tergiversadas, pues si hablásemos de Rousseau y Bakunin, la teoría política-social de Mijail, sí que contempla el establecimiento de un pacto social que conforme una concepción de pueblo-sociedad, pero que no por ello se debe de dar un siguiente paso en la delegación de la voluntad, pues así se somete al ser humano y se reducen socialmente en libertades tanto individuales cómo colectivas.

“La definición materialista, realista y colectivista de la libertad , por completo opuesta a la de los idealistas, es ésta: el hombre no se convierte en hombre y no llega, tanto a la conciencia como a la realización de su humanidad, más que en la sociedad y solamente por la acción colectiva de la sociedad entera; no se emancipa del yugo de la naturaleza exterior más que por el trabajo

colectivo o social, lo único que es capaz de trasnformar la superficie terrestre en una morada favorable a los desenvolvimientos de la humanidad; y sin esa emancipación material no puede haber emancipación intelectual y moral para nadie. […]

Libertad concebida por los materialistas, es una cosa muy positiva, muy compleja y sobre todo eminentemente social, porque no puede ser realizada más que por la sociedad (Pueblo en Rousseau) y sólo en la más estrecha igualdad y solidaridad de cada uno con todos.“

En este fragmento de Dios y el Estado, Bakunin nos trata de hacer ver que hay una grandiferencia entre la libertad social que él plantea y la que otros plantean, la material y la ideal. Laideal siempre recae en tratar de fabricar una idea en la realidad material, la material se trata de aceptar las cosas tal y cómo son y ser conscientes de ella y no buscar una idealización del mundo real, pues eso conlleva a la adulación de falsos seres, a la necesidad de conceptos de control abstractos pero capaces de dominar, como por ejemplo el Estado. Además, también hay que tener en gran cuenta, el ámbito social en el que se desenvolvió Mijail, siendo parte de la aristocracia, rechazó todos sus privilegios, para llevar una vida totalmente comprometida con los movimientos sociales emergentes más horizontales del siglo XIX.

Por tanto, vemos que la construcción de una nueva forma de Libertad es dada, desde la organización asamblearia (algo muy notable en los ámbitos obreristas de su época), que la única forma de emanciparse completamente es trabajando todas las personas desde una mista postura, siendo capaz de autogarantizarse a la humanidad una libertad total, puesto que esto responde a la creación de la concepción de las clases sociales, esta teoría política-social, busca ser la herramienta para que una multitud explotada y esclavizada pueda sobrevivir y llevar una vida digna. Todo lo dicho en los últimos párrafos conforman la Libertad Material, una libertad que se toma según se lucha por ella, sus efectos se ven en la emancipación humana.

Por último me gustaría concluir que, para Bakunin, la tradición implica una concepción de los privilegios, una rutina que adormece la mentalidad crítica humana, y que por ello es fruto la Inactividad Social, que los mejores métodos para emanciparse y perseguir un mundo más justo y libre, es la cultura, el pensamiento, la educación a través de la cultura libre-pensadora, algo muy poco usual en el siglo XIX-XX y hacia atrás, por ello Mijail Bakunin, más que ser un autor que fomente el análisis de la realidad según datos, estadísticas y concreciones, es un autor que invita a la reflexión propia de cada individuo para conformar un nuevo sentimiento humano, que garantice una emancipación en las multitudes más sometidas al Poder Autoritario.

Concluyendo con el trabajo, los Estados actualmente han legitimidado su poder social, y su consolidación en el mundo, gracias a la tradición y a la perduración de sus privilegios mediante los métodos de la conquista, la expansión económica, y el asentamiento de sus instituciones mediante el uso del miedo. Por tanto, ningún gobierno que haya sido infundado o tenga una tradición basada en el dominio de unos sobre otros, en el asesinato, la sangre, la violencia, no podrá tener carácter legitimo, pues el pacto social de pueblo no habrá sido conformado por la totalidad dde sus individuos, si no por la relación de necesidad que ejerce un poder autoritario sobre la multitud, por esta misma razón deberíamos plantearnos todas las personas, si realmente es justo el mundo en el que vivimos, y qué estamos dispuestos a hacer por trabajar por un mundo más libre, justo e igualitario.

Me hubiera gustado extenderme más tratando muchísimos conceptos de los tres autores, muy interesantes, espero que si no sirve para sacar un diez este trabajo, sirva para hacer pensar a quién lo lea.

Salud y anarquía.

Trabajo realizado por el compañero I.B.

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